El niñato
Voy a empezar con algo que creo no haber visto nunca en la Fórmula 1: que un piloto golpeara a otro voluntariamente dando un volantazo. Bien es cierto que a escasa velocidad y detrás de un Safety Car, pero creo que es algo inadmisible. La sanción de 10 segundos es un broma de mal gusto para el deporte. El señorito Sebastian Vettel debió ser descalificado.
Y digo esto porque el alemán cometió tres errores en muy pocos metros: pegarse tanto a Hamilton que cuando éste frenó (y tenía derecho a hacerlo) le golpeó con su alerón delantero -cuando hay un alcance, la culpa siempre es del de atrás-; el segundo error, para mí, el más grave como persona, es no reconocer que el error ha sido suyo y echarle la culpa al otro; y el tercero, es fruto del segundo. Y este es su volantazo provocando el choque entre ruedas de los dos monoplazas. El primer error lo puede cometer cualquier piloto, pero los otros dos me demuestran que el tetracampeonato le queda muy grande a este niñato. Por muchas disculpas que pidiera después.
Los listos de la clase
El listo de la clase fue Daniel Ricciardo; que, de nuevo, volvió a ganar saliendo desde atrás (desde la décima posición en parrilla). Hábilmente supo aprovechar los períodos de safety car junto con las prestaciones del Red Bull, que aunque no fueran hoy las de un coche ganador, sí que le permitieron auparse a lo más alto del podio.
Otro que fue bastante listo fue Valtteri Bottas. El finlandés, que en las primeras vueltas llegó a ir incluso doblado; pudo recuperar una óptima posición en los dos primeros períodos de safety; y después sólo tuvo que encomendarse a su motor Mercedes en la larga recta de 2 km. del trazado azerí. En ese mismo escenario, y en la última vuelta, arrebató a Stroll la segunda plaza.
Y con el canadiense seguimos... ¿Quién nos iba a decir, después del pésimo inicio de mundial que se ha marcado el colega que nos iba a sorprender con este tercer puesto? Pues así es, Stroll se convierte así en el novato más joven en su subir al podio. Personalmente creo que esto es flor de un día, pero "cosas veredes amigo Sancho".
Los españoles
Podríamos incluir tanto a Sáinz como a Alonso en esa categoría de los listos de la clase, ya que supieron pelear lo necesario como para colocarse octavo y noveno respectivamente. Una muy buena carrera por parte de los dos, teniendo muy claro siempre quiénes eran sus rivales y quiénes no, dejando pasar a coches más rápidos que ellos y centrando energía en sus rivales directos. Está muy interesante esa zona media con pilotos mejores conduciendo coches peores y viceversa, nos permite ver luchas muy bonitas.
Cosas raras
No sé si recordáis esas ilustraciones de "¿Dónde está Wally?" Además de encontrar a Wally y sus amigos, también se podrían encontrar situaciones rocambolescas, rarunas, o hilarantes por doquier. Pues algo así ha ocurrido en Bakú:
Encontramos a los dos Force India atizándose de lo lindo. Ocon no dejó ni medio centímetro a Pérez en la curva 2, arruinando la carrera del mexicano y complicándose en gran medida la suya. Force India perdió la ocasión de hacer algo grande.
Y no fue solo Force India, sino que también los dos de Sauber tuvieron las suyas.
Hulkenberg, también cometió un error bastante impropio de él en la curva 7. Un beso violento de su Pirelli delantero derecho con el hormigón le obligó a retirarse.
Gracias a Stroll, Williams vuelve a subir al podio desde Canadá 2016.
Nunca había visto soltarse el head rest de ningún piloto. Pues el de Hamilton le obligó a parar en boxes únicamente para ajustárselo. Y le hizo perder el Gran Premio.
Ha sido una de las carreras con más abandonos, 7 en total, con lo que acabaron 13.
En resumen, una carrera de autos locos que nos dejó momentos muy lamentables y que nos permitió ver el lado más oscuro de unos pilotos y el lado trabajador y consistente de otros.







