¡Pues aquí estamos de nuevo! Un nuevo año, nueva temporada, nuevos pilotos... pero la misma ilusión que hace años por ver cómo arranca este nuevo mundial. Y de momento... ¡no defrauda! Como suele ser habitual, la primera cita del calendario no nos deja fríos.



Es sin duda un acierto colocar este Gran Premio como la primera carrera de la temporada, pues se trata de un circuito insulso, que si estuviera colocado a mitad de temporada, habría cosechado más de una carrera aburridísima. Sin embargo, al ser la primera carrera, siempre convive con la emoción de la primera carrera, las incógnitas de pilotos y equipos, y más fallos de los habituales. Este año no fue la excepción. Sólo acabaron 15 monoplazas.


Haas. Lo que pudo haber sido y no fue.


Grandísimas las prestaciones mostradas por la escudería estadounidense en Melbourne. Grosjean y Magnussen (P6 y P5 el sábado) se presentaban como claros candidatos a encabezar la clase media e incluso a incordiar a los 3 grandes. Todo parecía indicarlo hasta que, bien una pistola, bien unas tuercas defectuosas, consiguieron dejar fuera de combate a ambos monoplazas tras la primera parada. Una catástrofe para Haas, ya que podría haber conseguido sin problema varias decenas de puntos que sin duda alguna le van a hacer falta para pelear en la zona media de la clasificación.


Ferrari bravissima 


Los abandonos de los Haas provocaron en un primer momento la salida del Virtual Safety Car, que posteriormente se transformó en Safety Car real. Este cambio de status en la carrera hizo que Ferrari sacrificara en un primer momento a Kimi Räikkönen (y creo que no será la última este año) para poner nerviosos a los chicos de Mercedes.

Nerviosos se debieron poner cuando en el Virtual Safety Car Vettel salía por delante de Hamilton ante el asombro del inglés que se quejaba por radio. Así pues, Ferrari magistralmente supo tanto meter a Vettel en el momento preciso como sacrificar a Kimi por un bien mayor. Al final, el finés acabó 3º.


Mercedes


Hamilton, que partía desde la pole, demostró desde las primeras vueltas, que este año Mercedes no cuenta con la diferencia de velocidad con la que contaba otros años con respecto a los rivales. Vettel permanecía más o menos pegado al inglés.

Bottas por su parte, vio bastante comprometida su carrera debido al accidente sufrido el sábado y que le obligó a salir desde la decimoquinta posición (P10 al no salir en la Q3 + 5 puestos de penalización por cambiar caja de cambios). También son los errores que cuentan y cuestan puntos al final.


Alonso, piloto del día


Nadie, nadie, nadie esperaba que el McLaren llegara a mantener regularmente el ritmo que mantuvo. Alonso, volvió a ponerse el mono de trabajo exprimiendo lo máximo posible al McLaren-Renault. Mientras que Verstappen con su fogosidad habitual trompeaba en la curva 1 y quedaba retrasado; Alonso se mantuvo por delante de él un buen puñado de vueltas.



El motor Renault no es el motor Honda, que por cierto volvió a romperse en el coche de Gasly. El motor Renault no permite (aún) luchas por podios, pero sí puede permitir luchas de tú a tú con los Renault y los Force India y quizás el día de mañana con los Haas. Quién sabe cuál es el techo de McLaren. De momento 12 puntos cosechados por los dos monoplazas naranjas.


Muy buenas sensaciones me ha dejado en general la carrera de Australia, con muchas batallas, con alternativas en el liderato y en los puntos; aunque, sin embargo, me han decepcionado mucho los Pirelli y la escasa variedad estratégica que han ofrecido. No puede ser que el ultrablando pueda durar 34 vueltas. Algo a mejorar rápidamente.



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