Voy a empezar poniendo las cosas claras, para ser franco y que tus expectativas no se vean defraudadas con esta lectura. Hasta el sábado, no había visto una carrera de resistencia en mi vida. LMP1 me parecían unas letras sin más. Rebellion me podría sonar igual a una marca de moda juvenil que a un garito de moda de París... Y así podría continuar. No esperes aquí un análisis de la carrera de las 6 horas de Spa, porque no lo encontrarás.


Sin embargo, si que me apetece escribir sobre cómo he percibido tanto la carrera, como el fenómeno que he descubierto en redes sociales. Desde un punto de vista personal me parece que es algo curioso y reseñable.

En cuanto a lo deportivo, me parece que con las retiradas de Porsche y Audi en los años anteriores, Toyota tiene todo en su mano para alzarse no solo con la victoria en Spa, sino en toda la supertemporada 2018-19. Si la mecánica lo permite, con sus coches #7 (Conway, Pechito, Kobayashi) y #8 (Nakajima, Buemi, Alonso)  puede hincharse a hacer P1 y P2 en casi todas las pruebas. Por mucho que en la retransmisión vendieran que Rebellion tenía opciones, la verdad es que el Toyota Hybrid #8 manejó la prueba y los tiempos a su antojo. ¡Para eso es el mundial de resistencia! No se trata de ser el más rápido, sino de llegar el primero "resistiendo".


En cuanto al fenómeno social, lanzo una pregunta. Si nos dijeran hace 15 años que 382.000 personas verían en una pequeña cadena (no generalista) a un buen puñado de coches dar vuelta tras vuelta a un circuito durante 6 horas... ¿Nos lo creeríamos? ¿Y hace 5?

He percibido por parte de prensa especializada un cierto rechazo hacia los neófitos en la resistencia entre los que me incluyo. Y yo me pregunto ¿no será mejor ver en esta supertemporada una oportunidad en vez de una amenaza? Hace 20 años había poca gente que entendiera de Fórmula 1, con la llegada de Alonso, había tantos especialistas de Fórmula 1 como barras de bar españolas. Eso trajo sus consecuencias. ¿No hemos aprendido a hacerlo mejor?



Vale que la resistencia no es la Fórmula 1, ni se lo quiere parecer. Hasta la filosofía es completamente diferente. Pero ¿por qué no ir dando pildoritas de resistencia cada vez que haya una carrera del WEC? No todo es Alonso. ¡Desde luego! Pero ¿por qué no aprovechar el fenómeno Alonso?

La fórmula es ganadora por tres motivos: Uno, Alonso sigue teniendo tirón, aunque se retransmita el cómo vaya a comprar al supermercado (espero que esto no suceda nunca). Dos, está en un coche ganador; y tres, tiene muy poca competencia, pues Toyota -en principio- no tiene rival, salvo su propia fiabilidad. ¿Por qué no enseñar a España a apreciar esta categoría tan desconocida?



Por último quiero valorar brevemente el rol de Alonso en el WEC. Probablemente cualquier piloto de Fórmula 1 habría obtenido un papel similar al cosechado por el asturiano. Pero nadie lo ha hecho. Nadie se ha lanzado al desafío. Y probablemente nadie tenga la capacidad de provocar cambios en calendario, patrocinios, etc... para que lo que vivimos en Spa fuera real. Personalmente creo que sí que es extraordinario que consiguiera el mejor tiempo en los FP1 de Spa. Eso denota una gran capacidad de adaptación y un hambre de demostrar su calidad muy por encima de cualquier otro piloto.




En cualquier caso, aunque Fernando con consiga nada ni con McLaren en F1, ni con Toyota en el WEC, tendrá toda mi admiración y respeto por atreverse a pegarse esta temporada. Y si hace buenas las dos temporadas, tanto en Fórmula 1 (que ya lo es), como en el WEC (que ha empezado de la mejor forma posible), hará más historia todavía.






#6hSpa qualifying


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